Barbas Subliminales

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   Estamos padeciendo en España una crisis de esas de las que dan miedo. La crisis es mundial, ya sabemos, pero en España tenemos el agravante de tener un Presidente que parece no dar con la tecla (ni siquiera con el piano) de la situación, por lo que en España no sólo padecemos la crisis, sino también la CriZis. Para bien o para mal, aún queda bastante para que haya unas elecciones generales, asà que parece previsible que, nos guste más o menos, nuestro futuro está en manos de ZP. Y ahora es cuando muchos gritamos... ¡Nooooooooooooooooo!, como el que ve caer un alud sobre su cabeza.
   Y ahora que llega septiembre, descubrimos que durante el verano, el Rey Juan Carlos y el PrÃncipe Felipe se han dejado barba. Empezó la liga y apreciamos todos que... Iker Casillas también se ha dejado barba. Tanta barba da mucho que pensar... y uno, quizás con demasiado tiempo libre, ha llegado a la conclusión de que quizás este gesto tenga una intención concienciadora. A los mejor, su Majestad y su Pupilo, y con la colaboración del cancerbero madrileño, han decidido que es hora de hacer ver que quizás sea bueno una alternancia en el poder, por lo que se podrÃa deducir que su nuevo look es en realidad un mensaje subliminal, que quiere indicarnos algo asà como: "Oye, denle una oportunidad al de la barba", refiriéndose, claro está, al barbudo Mariano Rajoy.
   Todos sabemos que el Rey tiene que mantener un papel neutral, por lo que jamás podrÃa mostrar un mayor agrado hacia unos u otros polÃticos. Pero... es imposible vetarle un mensaje subliminal, pues en verdad eso no hay por dónde agarrarlo. Siempre podrÃa argumentar que se deja la barba por gusto, o por dejar esa zona en barbecho para evitar problemas dermatológicos. Lo que ocurre es que el que escribe siempre va más allá de lo percibible a primera vista, y me da a mà que esa coincidencia de barbas no es pura coincidencia.
   Y ahora me pregunto... ¿Será efectiva esta presunta estrategia de Su Majestad? ¿Funcionará el mensaje subliminal? Esto lo sabremos en las próximas elecciones generales, si es que el mundo no ha explotado antes.
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