República Democrática De Freedonia

Los fabulosos Hermanos Marx hicieron de gobernantes en su película más alocada: SOPA DE GANSO. Imagínense un gobierno liderado por Groucho Marx... y os vendrá a la mente la segunda legislatura de Zapatero. ¡Menudo caos! Muy a nuestro pesar, el líder del PSOE actúa como vaca sin cencerro. Parece querer sobrevivir a esta crisis a base de aspavientos, como el que se está ahogando en el mar. Parece querer no venirse abajo, y suelta lastre como el que pilota un globo aerostático.
El paro aumenta, la clase media pierde su nivel adquisitivo, los empresarios (también es empresario la confitera que se pasa 10 horas en su habitáculo) se las ven y se las desean para que su negocio no se vaya a pique... Y mientras, el Gobierno de Zapatero no da con la tecla para lograr cambiar el ritmo decadente de la situación. Pero el problema es que da la impresión de que ni siquiera la busca, ya que los ciudadanos no percibimos una actividad neuronal activa en nuestros gobernantes... ni en quienes les apoyan.
El Gobierno no actúa, y no tiene detrás a sindicatos que les pongan las pilas. Es penoso que los líderes sindicales no hagan un mayor esfuerzo reivindicativo. Dicen que ellos luchan por los trabajadores... pues a este paso no va a haber muchos trabajadores por los que luchar. Ahora lo importante no es que tal gremio cobre tanto de más, sino que se cree empleo, aunque sea temporal, ya que la gente quiere sus despensas llenas ahora, que es cuando las tienen vacías; y ya habrá tiempo para una mejora de condiciones cuando la situación laboral y económica en España esté bajo control.
La gente se movilizó por el asunto del chapapote porque, entre otras cosas, las manchas negras eran muy visibles, y afeaban el panorama. Aun así, me pregunto por qué la gente no ve chapapote en la situación de nuestro país. ¿Acaso no les afecta a ellos? ¿No tienen familiares en paro? ¿No ven el futuro negro? Ha tenido que venir Europa para que a Zapatero le salgan los colores por fin. Ya sólo falta que empiece a actuar como es debido, que su actuación sea ejemplizante, que aporten optimismo, que sean provechosas y que sirvan de motor de la economía. Una de las primeras medidas debería ser un cambio en sus ministerios: Chaves, a la calle (¿qué función hace en el Gobierno, además de calentar un escaño azul?), y que los ministerios de Vivienda e Igualdad se reconviertan en secretarías de Estado.
¿Acaso el Gobierno, en sus reuniones de los viernes, se dedican a bailar y cantar como Groucho y sus hermanos en la secuencia final de SOPA DE GANSO? Pues ya que fueron ellos los elegidos por los ciudadanos, que se echen el país a la chepa y trabajen como es debido.